¿Por qué la militancia política es una excelente escuela de negocios?

En mis años de juventud participé activamente en política en la Universidad y posteriormente en partidos políticos nacionales. En total, habrán sido más o menos 6 años, hasta que en un día, cansado, dije basta y busqué nuevos horizontes.

Hoy, bastantes años después, miro hacia atrás y me doy cuenta de todas las habilidades y aptitudes que aprendí durante mi participación en política y me gustaría contarles las razones por las cuales creo que todos tendrían que realizar este proceso en algún momento de su vida.

Pero antes de pasar a las razones, cabe una aclaración muy importante. La participación política debe encararse con una postura ética y en pos del mejoramiento de la calidad de vida de los demás. Sin eso, la política puede hacer mucho daño al espíritu y a la moral de una persona.

Razones por las cuales la participación en política es una excelente escuela de negocios

Negociación

La negociación es una herramienta de la vida cotidiana de la política y de los negocios. En política, no hace falta ser parte de la cúpula de la toma de decisiones, uno está continuamente inmerso en un proceso de negociación, tanto con los pares, los adversarios, los neutrales y los actores del teatro de operaciones de la política.

El entrenamiento en negociación es constante y se da de forma natural. Luego de un tiempo uno aborda las negociaciones de manera calma, entendiendo cómo conseguir su objetivo conservando la relación con la otra parte y mostrándose más firme cuando sea necesario.

Entender Escenarios

El escenario político es el teatro de operaciones en donde se define cualquier proyecto o acción. Entender el escenario incluye saber quiénes son los actores, dónde está el poder, quiénes son los tomadores decisión, quiénes son las personas influyentes, cuáles son las alianzas, cuáles son los adversarios, cuáles son las restricciones y los riesgos, qué quieren las personas involucradas, etc.

La participación política hace que este análisis se convierta en instintivo. Con el tiempo uno identifica claramente el escenario y sabe qué otra información conseguir para completar el teatro de operaciones.

En los negocios también es muy importante tener claro el escenario donde uno se mueve, para optimizar esfuerzos y no ladrárle al árbol equivocado.

Persuasión

La política utiliza la persuasión como herramienta para la consecución de los objetivos. Muchas veces uno se encuentra en situaciones en las que no se tiene poder formal sobre otra persona o grupo y se necesita que esta persona o grupo actúe de un modo que deseamos, entonces recurre al arte de la persuasión (el poder convencer a otros de que hagan lo que necesitamos) para lograrlo.

Esta es también una técnica que se incorpora naturalmente y que luego se aplica a muchísimas situaciones de negocios, por ejemplo en el trato con socios, competencia, inversores, empleados, jefe, etc.

El arte de lo posible

La política es comúnmente conocida como “el arte de lo posible”. Lo que esta frase significa es que con iniciativa puede lograrse cualquier cosa. Aquellas personas que han participado en política saben que todas las puertas pueden abrirse y entienden más fácilmente el modo de lograrlo.

La proactividad y la creatividad son dos virtudes muy aplaudidas en el ámbito privado, las cuales se utilizan y desarrollan ampliamente dentro del concepto aquí explicado.

Creación de contactos y redes

Muchos subestiman o no ven el verdadero valor en la creación de contactos y redes. Esto es algo que aquellos que participan o han participado en política entienden rápidamente. Los contactos abren puertas, presentan oportunidades, sirven para construir alianzas y derrotar adversarios, ayudan al cumplimiento de objetivos y la realización de proyectos, etc.

En el ámbito privado los contactos y las redes juegan un rol muy similar, y aquellos que entienden el valor de los contactos y las redes, y que saben cómo crearlos y multiplicarlos, estarán un paso delante de sus colegas.

Entender el poder

El poder tiene muchas esferas y dimensiones. Se manifiesta también de muchas formas y en muchas situaciones. El poder es un fenómeno situacional y a la vez puede entenderse como un organismo vivo y evolutivo.

Entender la dinámica del poder lleva tiempo, ya sea en el ámbito de la política como en el ámbito privado, pero una vez que uno entiende el poder logra una claridad que le permite, como mínimo, entender con menos incertidumbre donde uno está parado, cuáles son las opciones más convenientes, cuáles son los limites y restricciones, cuáles son los cursos de acción posibles, etc.

Tanto en el ámbito privado como en el ámbito de la participación política se observan personas que entienden el poder y aquellos que son completamente ignorantes al mismo.

Una frase que se utiliza en política dice “es preferible un hijo de puta a un estúpido”. Lo que esto quiere decir es que con una persona malintencionada uno puede predecir las acciones, en cambio un tonto es un mono con una metralleta, en cualquier momento se le puede escapar un tiro.

Entender el poder es dejar de ser naif. Por supuesto, como todo, tiene un costo, entender el poder y vivir bajo esa claridad mata la espontaneidad, porque entonces cada paso, cada palabra, cada acción (al menos en teoría) es cuidadosamente calculada y es hecha en pos de un resultado deseado. No es para cualquiera, como el éxito no es para cualquiera. Aquellas personas que llegan lejos en los negocios y en la política entienden perfectamente el poder, y han decidido (consciente o inconscientemente) pagar el costo.

Oratoria

Cuando uno participa de un ámbito político, todos los días discute política. En los ámbitos políticos es valorada y promovida la oratoria, la belleza de palabra y la facilidad del discurso.

Alguien que participa en política activamente deberá pararse más temprano que tarde delante de gente a dar su opinión. Esto con la práctica lo convierte a uno en un orador excepcional.

No son muchas las personas que en el ámbito privado pueden dar una presentación de un plan de negocios, o de cualquier cosa e hipnotizar a la audiencia.

Las aptitudes de buen presentador son muy valoradas en el ámbito privado. Un buen presentador da seguridad sobre el tema, acrecienta la percepción de valor de la compañía y puede definir la venta de un proyecto, producto o servicio determinado.

Personas

La política es entender y perfeccionar las relaciones entre personas. Uno se convierte en un observador muy sagaz. Aprende a distinguir naturalmente entre distintos estereotipos de personas que participan de las organizaciones y aprende sobre los riesgos y cuidados a tener en la relación con cada uno.

Entender a las personas es saber acerca de sus motivaciones, sus valores, sus capacidades, qué sienten sobre si mismos, quiénes son sus amigos y enemigos, qué están dispuestos a hacer por una causa, cuánto realmente creen en la causa que apoyan, cuáles son sus prioridades, etc.

La vida es la relación con las distintas personas, volverse un maestro en el arte de relacionarse con las personas (algo que aun no he logrado) lo pone a uno en una situación de privilegio con respecto a los demás, y sobre todo lo protege a uno mismo de las energías de personas nocivas (que tanto abundan en la política y en los negocios).

Tratar inteligentemente con las personas es imponer y mantener límites saludables y a la vez hacer crecer las relaciones de un modo que sea mutuamente beneficioso.

Estrategia (juego político)

La política forja una mente estratégica. Entender sobre estrategia implica poder planear a corto, mediano y largo plazo y entender los distintos caminos posibles hacia un objetivo. La vida es un tablero de ajedrez, la estrategia es aprender a mover las piezas en nuestro beneficios.

En el análisis y ejecución de nuestra estrategia personal, grupal y organizacional utilizaremos todas las habilidades mencionadas anteriormente.

Tanto en política como en los negocios, sin estrategia no se llega a ningún lado. Sin estrategia, somos simples amebas flotando a merced de las corrientes marinas.

Uno debe ser además lo suficientemente rápido como para adaptar la estrategia continuamente al ambiente, ya que la estrategia también es evolutiva.

Palabras finales

Luego de realizar este análisis tan exhaustivo acerca de las virtudes de la participación política muchas se preguntarán por qué ya no participo activamente.

La respuesta es sencilla, mi aspiración en la vida es ser feliz, y ese camino (a mi entender) es incompatible con la política.

Me costó mucho tiempo recuperar la espontaneidad y poder controlar esa manía de plantear escenarios posibles (una forma de paranoia).

Además, en la política uno está solo, uno es lobo entre lobos, no hay amigos ni enemigos, sólo actores, que el político hábil utiliza en conveniencia y entiende cuándo es usado a conveniencia de otro tratando de obtener por ello un beneficio.

La vida es más simple, más fácil y más bella fuera de la política. Pero las lecciones y capacidades aprendidas no se olvidan más. Hoy utilizo esas habilidades en mis negocios y en otros ámbitos desde donde también hago política pero de un modo menos intenso y más saludable.

Y si, muchas veces la extraño, pero es como la droga, hay cosas que mejor mirarlas de lejos.

 

Foto: Humphrey King

{ 0 comments… add one }

Leave a Comment